Todo llega y con el final de curso también la jubilación de mi tía Puri. Si hubiéramos de contar escalones... pero anécdotas muchas y muy divertidas si que nos ha contado.
Treinta y seis años de profesión, que dan paso a unas merecidas vacaciones después de un año que todos sabemos a sido una dura prueba y en la que una vez más has tenido que pelear por los tuyos, y demostrar fortaleza y entereza.
Parece que la vida nos da un respiro y estuvimos todos allí para apoyarla, porque se merecía esa tregua.
Hoy es otro día y pelearemos juntos lo que nos venga . Desde el corazón te queremos.
Las cajas se han convertido en una muestra de cariño. No soy demasiado dada a efusividades, ni tampoco soy en este aspecto demasiado locuaz, prefiero utilizar mi artesanía como un símbolo, así que si recibís alguna cosa mía ya sabéis, os quiero.
Tenia una deuda con una amiga y he hecho para ella algo simbólico, espero que le guste.



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