Tenían que no ser demasiado complicados, por cuestión de tiempo, que gustar a sus compañer@s y que saliesen a no más de 50 centimos, que era a lo que se puede llegar a pagar un montón de chavales de la ESO en un mercadillo durante el recreo.
Mis "cositas", unas son de fieltro y otras no. Pero me entretiene y divierte, que no todo va a ser trabajar...
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