Si seguís al pie de la letra las indicaciones el fimo se cuece en el horno a 130º durante 15 minutos. Esto es cierto, si la capa es delgada. A medida que aumenta el grosor de la pieza el tiempo también tiene que aumentar,¡¡¡Pero no la temperatura!!!. Yo lo que hago es disminuir la temperatura a 120º y aumentar el tiempo, sobre todo si mezclo masas. Es frustrante haberle dedicado horas a una pieza para luego descubrir que se ha quemado, sin contar que los humos que se desprenden son extremadamente tóxicos.
Ventilar siempre muy bien la cocina y una vez terminada la cocción no metáis la cabeza para ver como ha quedado, siempre sale una primera humareda que ¡no debéis respirar!. Parezco alarmista, pero no podemos convertir algo que debe ser divertido y gratificante en un riesgo para nuestra salud.
Dicho esto, las piezas al salir del horno están aun algo plásticas y esto tiene su utilidad porque permite recortar rebabas e incluso si se han deformado podéis solucionarlo. Una vez se enfrían se endurecen y es entonces el momento de utilizar la lija para perfeccionar detalles. Yo utilizo una eléctrica., de esas para las uñas de porcelana, que resulta muy práctica y que compre en el Lidel por 15 €.
Por cierto, el Lidel es una fuente inagotable de utensilios útiles para nuestro pequeño taller y muy económico.
Cuando la pieza tiene tres dimensiones y no queremos que se aplaste durante la cocción entonces hay artilugios muy chulos para "colgar" dentro del horno, pero he encontrado un sistema económico,casero y muy práctico. Lo he hecho agujereando un envase de hacer pluncakes y pasando un alambre.
¿sencillo verdad? Solo queda pasar la anilla, colgar la pieza y tensar el alambre.
El recipiente lo comprais en función del tamaño de lo que hacéis, al final tendréis varios según os animéis ha hacer cosas distintas


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