La llegada de un nuevo año suele estar cargada de buenos deseos y se supone que cada uno de nosotros tiene que plantarse objetivos que cumplir a corto o largo plazo ¡Menudo estrés!
Yo soy bastante objetiva al respecto y jamás me planteo metas inalcanzables porque a la larga es muy triste decepcionarse a uno mismo.
Para mi los objetivos deben ser creibles, asumibles y a ser posible en un plazo razonable. Mi reto más inmediato es sacarme los dos títulos en idiomas, a saber, el B2 de inglés y el mitjà de valenciano, sin los cuales, está visto, "no eres". Una vez superado dicho formulismo, espero estar en situación de "ser", y de ahí en adelante a lo mejor hasta de "estar".
Mientras tanto, entre clase y clase sigo adelante con mis "otros" proyectos. De momento en la cocina se van haciendo fofuch@s de comunión personalizadas. Si ya se que falta un rato para las comuniones pero es que coinciden con los exámenes y no quiero que me pille el toro, que yo ya me conozco y en modo "examen inminente" me olvido hasta de respirar, y no estaré para fofuchas.
Aquí y allá me van apretando con nazarenos y manolas para Semana Santa, con cursos para manejar fimo, con pedidas y presentaciones de hogueras y los dias en este 2015 se presentan con 24 horas.
Creo que un año más dejaré estar lo del gimnasio para los que necesitan liberar energía que yo lo que de verdad necesito es un Redbull que me de alas .
A ver si hoy los Reyes nos traen algo más que un roscón porque a mi entre tantas cosas se me olvidó la carta aunque... aun queda la lotería del niño para seguir soñando un par de horas...
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